Traducido por Gabriela Ixcoy

Todos hemos visto los anuncios: promesas de un mejor trabajo o carrera al obtener ese título Bachelor o Licenciatura que nunca se completó, o la Maestría que debería tener para mantener su competitividad en el mercado global. La verdad es que este tipo de fraude de títulos “demasiado bueno para ser verdad”, con 130 años de construcción, no podría llegar con un costo mayor. Y, a pesar de la presentación por el Congreso de la Ley de Protección de Integridad de Diplomas y Acreditación  (Diploma and Accreditation Integrity Protection Act) en enero de 2010, universidades conocidas como “diploma o título mills” – instituciones no acreditadas que ofrecen una variedad  de títulos por una cuota que va desde moderada a alta y una inversión mínima de tiempo/estudio – continúan  inundando revistas, anuncios en televisión  local y vallas publicitarias. Ahora, mientras algunos estados, como Oregón, Dakota del Norte y Wyoming, expulsan a estos  defraudadores fuera de sus territorios, la situación se ha convertido en pandemia mientras los diplomas mills extienden más y más sus “servicios” en América Latina, Asia y Europa.

Primero aclaremos las cosas – ¿por qué es importante si un título proviene de una institución acreditada o no? Los diplomas mills no solamente engañan a los estudiantes excluyéndolos de una experiencia de mayor nivel educativo ofrecida en universidades acreditadas, pero en realidad, en lugar de permitirles tener muchas más oportunidades, dejan a los estudiantes sin una oportunidad de recibir un mejor título en una universidad acreditada, transfiriendo créditos u obteniendo un trabajo competitivo. Los aproximadamente 200,000 graduados anuales con un título mills saben muy poco de eso, luego de las inversiones financieras de arriba de $80,000, sus títulos son falsos y tienen poco o ningún peso en el mundo real. El costo, a largo plazo, es entonces más de lo que habían esperado.

El Departamento de Educación de E.E.U.U. ( U.S. Department of Education (USDE)), advierte a los estudiantes específicamente del diploma mills, anunciando en su sitio web en negrita, “Diplomas mills son universidades que están más interesadas en tomar su dinero que en proporcionarle una educación de calidad. Usted, como consumidor, necesita saber cómo protegerse.”

Mientras que el gobierno trabaja en acabar estos malos negocios,  los consumidores necesitan también ser informados y alertados a las banderas rojas. Aquí está la manera de saber si sus dólares invertidos en educación  superior están siendo bien gastados:

Verifique la acreditación de la universidad

Las universidades legítimas, en la mayoría de los casos, son acreditadas por el Consejo de Acreditación para la Educación Superior  (Council for Higher Education Accreditation (CHEA)) y/o por USDE. En algunos casos, las universidades también pueden ser aprobadas por agencias, acreditadoras o aprobadas por el estado, y reconocidas por el Secretario de Educación. Si la universidad cita varias agencias acreditadoras, las probabilidades son que la universidad esté tratando de  impresionarlo y engañarlo con acrónimos estrafalarios, aún si ellos están respaldados por sitios web mal diseñados. En muchos casos, las universidades sin acreditación aún desarrollan sus propias agencias de acreditación, o alianzas inapropiadas, para evitar la necesidad de adquirir aprobación oficial de una agencia legítima. Para estar seguro, verifique el sitio web actualizado de USDE sobre instituciones y programas postsecundarios acreditados. USDE también mantiene una lista de agencia acreditadoras reconocidas nacionalmente.

Haga la búsqueda correcta

Algunas de estas falsas universidades hacen un buen trabajo al cubrir sus rastros. Eso significa, que han producido tanto contenido web que una búsqueda del nombre de la universidad  le daría poco con que trabajar. Agregue sin embargo, la palabra “estafa”, “fraude”, “denuncia” y se encuentra usted descubriendo otro lado de las cosas totalmente diferente.

Recientemente un representante de la infame Universidad de Preston, que inició en Paquistán y ahora se ha posicionado en 31ubicaciones alrededor del mundo, incluyendo Dubai, Wyoming, y L.A., contactó a Isabel Serna* en Centro América. Intrigada por la llamada telefónica, la señorita Serna decidió reunirse con el representante y luego hacer una búsqueda en línea de Preston. En las primeras 3 páginas, la búsqueda de Google mostró casi nada, más que una página de bajo perfil en Wikipedia que discutía la naturaleza de Preston y su título mills. Las personas rara vez van más allá de las primeras páginas en la búsqueda de Google, y si la señorita Serna no hubiera agregado la palabra “estafa” a “Universidad de Preston”, no hubiera encontrado la única anotación en un sitio Blogspot dedicado completamente a la fraudulenta estafa de la Universidad de Preston. Una bandera roja puede ser suficiente para que una persona haga más investigaciones.

Tenga cuidado del extraño abordaje tipo ventas

Las universidades acreditadas no se re presentan a sí mismas como un vendedor de automóviles usados. Normalmente no hacen  referencia a “descuentos”, “referencias” y “gangas”. Si un representante de una universidad está tratando de convencerlo de asistir a dicha universidad  porque es una ganga, comparada con otros programas de Maestría, entonces debería percibir algo sospechoso. También, si  no están dispuestos a enviar información por correo electrónico o declaran que “es política de la compañía discutir los asuntos en persona”, entonces, lo más seguro es que preferirían que sus  probables mentiras no queden impresas, para que posteriormente no sean utilizadas como un caso en su contra.

En la reunión de la señorita Serna con el representante de Preston, le informaron que la educación en Preston le ahorraría por lo menos $4000 (una considerable cantidad en estándares Latinoamericanos). También, ella recibiría un descuento del 15% al escribir una carta de referencia positiva de la universidad y un descuento adicional si podía dar 15 referencias para que la universidad  contactara. Al final de la reunión, se le informó a la señorita Serna que era el momento de dar sus referencias. Al responder que necesitaba tiempo para pensarlo, la respuesta del representante fue, “¿Qué es lo que debe pensar?”

Si suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente es demasiado bueno para ser verdad

Si una universidad trata de atraerlo con obtener su título en la mitad del tiempo que le tomaría en otras instituciones,  y asistir a clases solamente una vez a la semana, entonces, es probable que sea un título mills. Aunque pueda parecer agradable invertir tan poco tiempo al recibir esa tan esperada Maestría, al final, solamente se está perjudicando. Los empresarios inteligentes pueden detectar impostores, y universidades de buena fe tienen a las universidades de títulos mills en sus listas negras. Sus oportunidades de progreso en el mundo académico y en la fuerza laboral serán frustrados al tomar esté atajo aparentemente inofensivo.

Pregunte también sobre los profesores y las universidades de títulos mills rápidamente le ofrecerán credenciales de sus maestros. Cuando la señorita Serna le pidió al representante de la Universidad de Preston los títulos de los maestros del programa de Maestría que le interesaba, el representante declare que todos sus profesores tenían 2 Maestrías y estaban en proceso de recibir sus Doctorados. Luego de investigar más, la señorita Serna probablemente hubiera descubierto que los títulos obtenidos por estos supuestos académicos también fueron otorgados por la Universidad de Preston, un método utilizado por los títulos mills para hacer felices a los graduandos mientras se llenan sus propios bolsillos.

Ponga atención a las palabras entrecortadas… o las posibles mentiras directas

Los títulos mills tienen mucho cuidado con sus palabras, por así decirlo. Al preguntarles si los títulos que otorgan serán válidos para ser aceptados en otras universidades, un asesor podría responder que sí,  que usted podría utilizar el título para aplicar a otras universidades, lo que es diferente a decir que otras universidades aceptarían el título.

Y una cosa más – de acuerdo con la USDE, los títulos mills muchas veces usan nombres que suenan parecidos a universidades acreditadas. La última sorpresa desagradable para la señorita Serna llegó cuando, luego de días de hostigamiento del representante de la Universidad de Preston, finalmente decidió hacerle saber al representante que había leído críticas desfavorables en línea de esa universidad. Luego de ponerse nervioso por un segundo, el representante explicó que eso podría haberse debido al hecho de que la Universidad de Preston tiene un nombre diferente en los Estados Unidos – que allí, Preston se llama Universidad de Princeton.

*El nombre ha sido cambiado.

Tran Nguyen Templeton es la asesora de programa de Colegio Monarch Guatemala, un colegio terapéutico para  niños con discapacidades neurológicas. Tran tiene una Maestría de la Universidad de Posgrados de Harvard (Harvard Graduate School of Education).

Gabriela Ixcoy tiene un título en Bioquímica  de la Universidad de John Brown, un certificado en Interpretación Profesional del Instituto Guatemalteco Americano IGA y estudia Traducción Jurada.